El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este domingo en una visita al lugar de impacto de un misil iraní que Israel está «aplastando» al enemigo y «ganando la batalla» contra Irán, al tiempo que llamó a otros países a unirse a la ofensiva contra el país persa. Entre fuertes medidas de seguridad, Netanyahu visitó Arad, una localidad del sur de Israel donde este sábado noche un misil cayó entre unos edificios residenciales causando más de 60 heridos -diez de ellos graves- después de que otro misil impactara también en la cercana localidad de Dimona. En Dimona, situada a 30 kilómetros de Arad se encuentra la mayor instalación nuclear del país. «Me complace decir que veo que algunos empiezan a avanzar en esa dirección, pero se necesita más», añadió a esos periodistas seleccionados, mientras se les negó permiso para la visita a la gran mayoría de medios. Según Netanyahu, Irán y Estados Unidos están «ganando esta batalla» y «aplastando al enemigo», mientras siguen «firmes» en su determinación. Sobre los objetivos de la guerra, apuntó que uno de los dos que se han definido es «desmantelar por completo su programa nuclear, su programa de misiles y su capacidad para producir los componentes de ambos programas». «Estamos bien encaminados para lograrlo», agregó sobre este primer objetivo. Y añadió como segundo fin «crear las condiciones» para que el pueblo iraní derroque al régimen de Irán. Y en Líbano hay más de un millar de muertos. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, también visitó el lugar, afirmó que fue «un milagro» que nadie muriera allí y destacó que un niño resultó gravemente herido. En total, alrededor de 120 de personas resultaron heridas de diversa consideración, de ellas once graves, en los dos impactos de misiles en la zona del desierto del sur de Israel que alberga la mayor instalación nuclear del país, sin que los interceptores lograran destruir los proyectiles antes de caer. «Israel y Estados Unidos están trabajando juntos por el bien del mundo» en su guerra contra Irán, afirmó Netanyahu en declaraciones a un pequeño grupo de periodistas seleccionados, difundidas por su gabinete. «Es hora de que los líderes del resto de los países se sumen. Espero que también lo logremos», dijo sobre esta meta. Acerca del ataque a Arad con un misil que no pudo ser interceptado por los sistemas de defensa, Netanyahu afirmó que la intención de Irán es «asesinar civiles», a lo que Israel y Estado Unidos responden «con gran contundencia, pero no contra civiles». En Israel, 15 personas han muerto por misiles iraníes y una más por un proyectil del grupo chií Hibzulá, mientras que en Irán solo en la primera semana de ofensiva se produjeron más de 1.200 fallecidos, la única cifra oficial dada -el pasado 5 de marzo- por las autoridades iraníes. Netanyahu amenazó que Israel apuntará a líderes iraníes, especialmente a la Guardia Revolucionaria, durante su inspección del domingo
Netanyahu dice que está «aplastando» a Irán y pide a otros países unirse a la ofensiva
El primer ministro israelí visitó Arad, lugar donde impactó un misil iraní, y declaró que Israel «aplasta» al enemigo y gana la batalla contra Irán, llamando a otros países a unirse a la ofensiva. Los ataques dejaron más de 120 heridos en Israel, mientras que las pérdidas de Irán superan oficialmente los 1.200 muertos.