La Liga Árabe condenó la incursión del ministro israelí de Seguridad Nacional, el extremista Itamar Ben-Gvir, y 270 colonos en la Mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén. Este ataque es una flagrante violación del derecho internacional y la soberanía palestina. La Liga Árabe exigió a la comunidad internacional que interviniera y pusiera fin a estas acciones agresivas. Los colonos llevaron a cabo actos provocadores en un lugar sagrado para los musul de todo el mundo. Esto agrava aún más la ya tensa situación en la región.
La Liga Árabe declaró que Israel asume la plena responsabilidad de las consecuencias de estas acciones. La organización exigió el fin inmediato de la violencia y el respeto a los lugares sagrados. La comunidad internacional debe asumir su responsabilidad y poner fin a la ocupación de los territorios palestinos.
La Liga Árabe reafirmó su pleno apoyo al pueblo palestino en su lucha por sus derechos legítimos. La organización exigió una intervención internacional inmediata para proteger a los palestinos y sus lugares sagrados.