Política Eventos Del país 2026-02-28T15:29:44+00:00

EE.UU. e Israel lanzan una ofensiva militar contra Irán

Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva militar contra Irán, empujando a Oriente Próximo a una guerra abierta. Los sistemas de defensa aérea están activados, el espacio aéreo está cerrado y el mundo se prepara para una escalada del conflicto.


EE.UU. e Israel lanzan una ofensiva militar contra Irán

Con misiles en el aire y cielos cerrados, las cancillerías pasan de la retórica a la gestión de crisis: evacuaciones, llamados a ciudadanos en la región, revisión de operaciones consulares y coordinación de corredores de salida donde sea posible. Para miles de familias, el conflicto deja de ser una discusión lejana y se convierte en una urgencia concreta: dormir cerca de un refugio, ubicar a los suyos, conseguir combustible, reprogramar rutas o, simplemente, resistir la ansiedad minuto a minuto. La gran incógnita, a esta hora, es si la escalada se estabiliza en un intercambio acotado o si ingresa en una fase prolongada de ataques y represalias. Del lado israelí, las sirenas y las alertas de defensa civil se volvieron parte del pulso cotidiano: autoridades pidieron a la población mantenerse cerca de refugios y seguir instrucciones del comando interno ante el riesgo de impactos. La respuesta iraní llegó rápidamente. Fuertes explosiones sacudieron Teherán y otros puntos del país, mientras el espacio aéreo iraní quedó cerrado por completo y en Israel se decretó un “estado de emergencia especial e inmediato” ante la expectativa —que se materializó pocas horas después— de una represalia con misiles y drones. En cualquier caso, el mensaje del día es claro: el umbral de confrontación directa entre Estados Unidos, Israel e Irán acaba de romperse, y el costo político, humano y económico de ese salto ya empezó a sentirse en toda la región. La Casa Blanca describió los objetivos como militares y estratégicos, con énfasis en sistemas de misiles y capacidades que, de acuerdo con la narrativa oficial, alimentan el poder de disuasión y proyección de Teherán. En paralelo, trascendió que la conducción política y militar iraní habría dispuesto medidas de resguardo para su cúpula, mientras se evaluaban daños y se reorganizaban capacidades defensivas. Más allá del intercambio directo, el temor regional se apoya en una pregunta concreta: cuánto tardará el conflicto en expandirse. En el tablero de Oriente Próximo, el riesgo no se limita a impactos puntuales, sino a una cadena de reacciones —milicias aliadas, ataques a bases, tensión en fronteras y presión sobre corredores marítimos— que puede desbordar a los protagonistas y arrastrar a terceros. En ese mismo sentido, desde Washington, el presidente Donald Trump confirmó la participación directa de las fuerzas estadounidenses y afirmó que su país inició “importantes operaciones de combate” en territorio iraní, con el argumento de frenar capacidades militares que, según su administración, podrían escalar hacia ataques contra intereses norteamericanos y aliados. En las primeras horas, el panorama en Teherán fue de máxima tensión: columnas de humo sobre el horizonte, cortes intermitentes de comunicaciones reportados por residentes y restricciones en accesos a zonas sensibles. En Israel, se registraron alertas en distintas regiones y activación de sistemas antiaéreos, mientras se evaluaba la magnitud del lanzamiento. Del lado israelí, voceros insistieron en que la ofensiva buscó debilitar infraestructura asociada a amenazas inmediatas. En Irán, el cierre total del espacio aéreo se combinó con advertencias sobre posibles interrupciones del transporte y la logística, mientras el aparato de seguridad reforzó presencia en puntos estratégicos. El Estrecho de Ormuz, por donde circula una porción crítica del petróleo global, vuelve a aparecer como punto sensible: cualquier alteración sostenida allí se traduce en nerviosismo inmediato en los mercados de energía, en seguros de navegación y en costos de transporte. En lo diplomático, el golpe de efecto también es evidente. La ofensiva llega luego de semanas de advertencias cruzadas y de señales de fatiga en los canales de negociación. La contraofensiva de Teherán ya está en marcha y eleva el riesgo de un conflicto regional con impacto global. La operación fue presentada por el gobierno de Benjamín Netanyahu como una acción “preventiva” para neutralizar amenazas consideradas inminentes contra el Estado de Israel, en un marco donde Jerusalén sostiene desde hace años que el programa nuclear y el avance misilístico iraní constituyen un peligro existencial. La Guardia Revolucionaria informó el inicio de una “primera oleada” de ataques con misiles y drones como represalia por la agresión. Al mismo tiempo, reportes desde el Golfo señalaron que instalaciones vinculadas a fuerzas estadounidenses en países vecinos también quedaron bajo tensión operativa, con refuerzo de medidas de protección y monitoreo. El componente estadounidense amplificó el alcance del choque. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció el sábado, que Israel y Estados Unidos lanzaron una operación contra Irán para “eliminar la amenaza existencial"... Jerusalén-28 de Febrero de 2026-Agencia de Noticias Total-TNA-Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado una ofensiva militar de gran escala contra Irán que empujó a Oriente Próximo a un escenario de guerra abierta.

Últimas noticias

Ver todas las noticias